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<pubDate>Mon, 06 Feb 2012 09:16:01 -0300</pubDate>
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<title>Empuja la Vaca</title>
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<pubDate>Thu, 30 Aug 2007 08:56:01 -0400</pubDate>
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<dc:creator>Felipe Contreras</dc:creator>
<description><![CDATA[<p>En uno de los programas que estamos desarrollando en Gulliver, varios proyectos se ajustar&aacute;n a un proceso de eliminaci&oacute;n. Mucha gente me ha dicho que no lo haga,  que no van a poder terminar el proceso, que por ende van a dejar de aprender.  </p><p>Todo esto me hizo acordarme del cuento de Empujar la Vaca. Aqui se los dejo:</p><p>&nbsp;</p><div><img src="http://bligoo.com/media/users/0/1981/images/518916963_aada6a4587_b.jpg" border="0" alt="Vaca" title="Vaca" hspace="4" vspace="4" width="438" height="246" /></div><p>&nbsp;</p><p>Un sabio maestro paseaba por el bosque con su fiel disc&iacute;pulo, cuado vio a lo lejos un sitio de apariencia pobre, y decidi&oacute; hacer una breve visita. Durante la caminata coment&oacute; al aprendiz sobre la importancia de conocer lugares y personas, y sobre las oportunidades de aprendizaje que nos brindan estas experiencias.<br /><br />La casa era de madera y sus habitantes, una pareja y sus tres hijos, vest&iacute;an ropas sucias y rasgadas, y estaban descalzos. El maestro se aproxim&oacute; al se&ntilde;or, aparentemente el padre de familia, y le dijo:<br /><br />- En este lugar no existen posibilidades de trabajo ni puntos de comercio, &iquest;c&oacute;mo hacen usted y su familia para sobrevivir?<br /><br />El hombre respondi&oacute; calmadamente:<br /><br />- Amigo m&iacute;o, nosotros tenemos una vaquita que nos da varios litros de leche todos los d&iacute;as. Parte de la leche la vendemos o la cambiamos por otros alimentos en la ciudad vecina, y con la restante elaboramos queso, cuajada y otros productos para nuestro consumo. As&iacute; es como vamos sobreviviendo.<br /><br />El sabio agradeci&oacute; la informaci&oacute;n y contempl&oacute; el lugar por un momento, antes de despedirse y partir. A mitad de camino le orden&oacute; a su fiel disc&iacute;pulo:<br /><br /><b>- &iexcl;Busca la vaquita, ll&eacute;vala al precipicio y emp&uacute;jala!</b><br /><br />El joven lo mir&oacute; espantado y le replic&oacute; que ese animal era el medio de subsistencia de la familia. Como percibi&oacute; el silencia absoluto del maestro, cumpli&oacute; la orden: empuj&oacute; a la vaquita al barranco, y la vio morir. Aquella escena qued&oacute; grabada en su memoria.<br /><br />Un d&iacute;a, el disc&iacute;pulo resolvi&oacute; abandonar todo lo que hab&iacute;a aprendido y regresar a aquel lugar para contarle la verdad a la familia y pedirle perd&oacute;n. As&iacute; lo hizo, y a medida que se aproximaba ve&iacute;a todo muy bonito, diferente de como lo recordaba. Se sinti&oacute; triste, imaginando que aquella humilde familia hab&iacute;a debido vender su terreno para sobrevivir. Aceler&oacute; el paso y, al llegar, fue recibido por un se&ntilde;or muy simp&aacute;tico, al cual le pregunt&oacute; por las personas que viv&iacute;an en ese lugar cuatro a&ntilde;os atr&aacute;s. El hombre le respondi&oacute; que all&iacute; segu&iacute;an.<br /><br />Sobrecogido, el joven entr&oacute; corriendo a la casa y confirm&oacute; que era la misma familia que hab&iacute;a visitado algunos a&ntilde;os antes con el maestro. Elogi&oacute; el lugar y le pregunt&oacute; al se&ntilde;or, el due&ntilde;o de la vaquita:<br /><br />- &iquest;C&oacute;mo hizo para mejorar este lugar y cambiar de vida?<br /><br />Emocionado, el hombre le respondi&oacute;:<br /><br />- Nosotros ten&iacute;amos una vaquita que cay&oacute; por el precipicio y muri&oacute;. De ah&iacute; en adelante nos vimos en la necesidad de hacer otras cosas y desarrollar otras habilidades que no sab&iacute;amos que ten&iacute;amos; as&iacute; alcanzamos el &eacute;xito que sus ojos ven ahora.<br /><br /><b><font color="#000080"><span>Esta es la realidad de lo que se ha llamado zona de confort. Estamos tan conformes con el estado de cosas que nos rodea que no desarrollamos otras posibilidades. S&oacute;lo necesitamos un evento sorpresivo para darnos cuenta de que la seguridad puede ser nuestra peor consejera y de que nos impide ver el horizonte.</span></font></b></p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p><span>Extra&iacute;do del libro &quot;La culpa es de la vaca&quot;</span></p><p>Foto Flickr: Gentileza de davidluna: http://www.flickr.com/people/davidluna&nbsp;</p><p></p> <a class="read-more " href="http://www.felipecontreras.cl/content/view/68631/Empuja-la-Vaca.html">(Leer más)</a>]]></description>
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