
Me encuentro en Iquique, Tierra de Campeones.
Mientras el mundo se globaliza firma tratados de libre comercio, acuerdos comerciales, La Unión Europea, El MERCOSUR, El NAFTA.
Nosotros (sin bien hacemos lo anterior) solemos pasarnos en disputas internas que no nos agregan valor.
En Arica nos quejamos de Iquique.
En Iquique de lo lejos que estamos de Santiago.
En Rancagua, en cambio, de lo cerca que estamos de Santiago.
En Valparaíso consideramos que nuestra gente es muy difícil de motivar y movilizar, pero que si estuvieramos en otra
ciudad, probablemente lo haríamos.
En San José de la Mariquina nos quejamos por la ruralidad, en Loncoche por el tren, en Santiago por la cantidad de Ofertas, En Quilpue por la cercanía a Viña, en Viña nos quejamos porque la Serena se está llevando nuestros Turistas.
No podemos permitirnos el lujo de competir entre nosotros.
Nuestra selección Chilena gana si a Tapia no le hacen goles y si Salas, Pinilla, o González echen la pelota adentro del arco rival.
Para que a Tapia no le hagan goles necesitamos a Acuña, y para que Salas, Pinilla o González hagan goles necesitamos a Pizarro.
Nuestro país debe actuar unido.
No podremos hablar de nuestro desierto, si no amamos el desierto.
No podemos hablar de nuestra patagonia, si no amamos la patagonia.
No podemos hablar de nuestra cordillera de Los Andes, si no Amamos de nuestra Cordillera de Los Andes.
No podremos hablar de nuestro Morro, si no Amamos Arica.
No podemos hablar de nuestro combate naval de Iquique si no amamos Iquique.
No podemos hablar de nuestro puerto, nuestra bohemia, nuestros poetas, sino amamos Valparaíso.
No podemos hablar de nuestros paisajes sino contemplamos el propio.
No podremos hablar de Chile, si no amamos Chile.
Hablar no es comentar, es hacer nuestra la historia, y la historia no es la suma de hechos del pasado, son aquellas narrativas que tenemos y que somos.
Somos lo que hablamos y hablamos lo que somos.
Hablemos de Chile como nos gustaría escuchar a un extranjero referirse a Nuestro País.
Lo anterior tiene muchas implicancias, en primer lugar nos genera un ánimo distinto, los ánimos son predisposiciónes acerca de nuestro futuro. Nuestro Futuro es algo a lo cual cada uno de nosotros y todos nosotros como uno, estamos lanzados a emprender.
El destino del crecimiento económico no sólo se rige por mayor creación de riqueza, sino también por la velocidad de dinero.
La velocidad del dinero tiene que ver con expectativas.
Las expectativas tienen que ver con nuestro futuro.
Nuestro futuro está influenciado por las ánimos en los cuales nos encontremos para poder observarlo.
Andar de buen ánimo significa crecimiento económico.
Crecimiento económico significa mejora de expectativas, y Vuelta otra vez.
Me salió casi Ingeniero Comercial.
Estoy en Iquique, Hablemos de Iquique, Apropiemos de Iquique, Amemos Iquique: En eso consiste ser Chileno......
Al Abordaje Muchachos !!!