Conversaba con una gran amiga acerca de cómo debemos ir reiventándonos permanentemente, en el trabajo y en las relaciones.
La verdad no estabamos precisamente filosofando, sino más bien (luego de algunos pisco sour) mirándonos a nosotros mismos en nuestros actuales roles, y sientiéndonos agobiados por el camino a recorrer.
Muchas veces el camino es largo y abrumador y pese a remar y remar tenemos la sensación de poco avance.
La conversa me recordó la famosa frase:
YO SOY ASI.
En cierta parte comparto que cada uno es capaz de saber cuáles son sus fortalezas, debilidades, ambiciones y sustos, sin embargo considero que dicho como se dice, es una excelente excusa para permanecer rigido frente a los nuevos desafios que debemos enfrentar, ya sean relacionales, emocionales o laborales.
Al mirarme al espejo muchas veces he agradecido por mi pasado, sin ese pasado ni siquiera tendría la oportunidad de hacerme la pregunta ni de mirarme al espejo, pero junto con agradecer también es tiempo de darnos cuenta que el ser que fui no necesariamente me sirve para el futuro que quiero tener.
Cada cierto tiempo es bueno mirarnos un rato en el espejo, mirar nuestros nuevos desafios, nuestra nuevas relaciones, nuestras actuales promesas y nuestras sanas y futuras ambiciones y preguntarnos con tranquilidad y apuro:
¿ Me sirve el que fui ayer para lo que quiero mañana ?















Este sitio funciona sobre la
Gran pregunta..
Llevo meses en eso..., gracias Felipe por este post y por recordarme lo que me quiero contestar :)
-----------------
marce