
Ayer terminamos el Diploma de Liderazgo:
Construcción de Identidad a través de los Blogs. Gracias a la Coporación de Desarrollo y la Universidad de Tarapacá.
Con esto sumamos más de 400 Blogs ariqueños creados en este año,
Al entrar a la ya famosa sala del Aulario C, pude ver las
caras de los jóvenes, había por un lado cierta nostalgia, por otro alegría y satisfacción, y también un dejo de pena. Es cierto, este fue un diploma muy especial.
Los lazos que generamos, el ánimo por la transformación realista de
Arica, las metas a largo plazo, los liderazgos que habían en los jóvenes, la sinceridad y honestidad de quienes participamos, más, seguramente los
cambios que ha ido viviendo quien escribe, lo hicieron muy especial. Las emociones se transformaron en esperanzas, y las esperanzas se transformaron en compromisos, por cierto que los compromisos se hicieron de
manera comunitaria.
Las emociones no sólo fueron de ellos, escribo esta nota compartida por mi equipo con mucha alegría y mucho agradecimiento.
Recuerdo que hace más de tres años que me empecé a
comprometer con Arica, nunca pensé que el amor por esta tierra llegará a ocupar un lugar tan importante en mi
vida.
Hoy lo digo con cariño y emoción:
ARICA, SIEMPRE ARICA
Mi primer viaje al norte fue a esta maravillosa ciudad, la cual luego me acogió con los brazos abiertos, y en ese tiempo conocí a unos jóvenes entusiastas, Fue justamente en la casa de Francia que preparamos el primer asado de los muchos que la vida después nos regalo.
14 jóvenes esperaban.
Muchos choripanes, ningún pedazo de carne y ninguna cerveza.
Los tiempos cambiarían. Los asados también. Reuniones hasta las 2 y 3 de la mañana haciendo Cartas Gantt, diseñando las reuniones, buscando estrategias. Persiguiendo un anhelo que pronto empezaría a cambiar todas nuestras vidas.
Aparecieron los infaltables:
Willy, Loco Pepe, Tutu, Vinko, Tomate, Luna, Vitoco, Nielsen, Devoto, Banton, Gancho, Jose Contreras.
Por otro lado,
Jorge ???Chumy??? Domínguez y Rafa Panteón hacían su trabajo con Elisa, Victor, Francia, Antonio, Vlado, Jaime, Jano.
Arica y los jóvenes,
Paula y Santiago, Chelo y Viña, Manuel y Curicó, Chumy y Quilpue, Yo y Rancagua,
Pancho y el
Equipo. Nuestras ambiciones y compromisos empezaron a crecer. Fue en ese año que nació nuestro movimiento
Atina Chile. No tenía nombre, pero ya tenía corazón y propósito.
Cuando miro aquello, y hoy veo a nuestro movimiento; veo que en Arica hemos construído este nuestro diario; cuando existe
Gerardo,
Marjory,
Nitza,
Pablo,
Paulo,
Vesna,
Alvaro.
Cuando veo a nuestros Gobernadores, Alcaldes, Rectores, Académicos, Empresarios, Dirigentes de la CUT, Dirigentes vecinales.
Cuando veo alegrías, cuando veo cambios de ánimo acerca de lo posible, cuando veo unión, cuando veo confianzas, cuando escucho en la calle:
???Deja de quejarte hueón??? Siento que estamos haciendo la pega, siento que estamos abrazando el compromiso que alguna vez hablamos.
Algo está pasando en Arica.
No lo digo yo, lo dice el
Presidente Lagos cuando viene, lo dice el
Ministro de Educación, lo dijo Trivelli,
Piñera,
Bachelet y
Hirsch, no se lo escuché a
Lavín, pero espero que lo haya pensado, lo dicen los jóvenes, lo han dicho prácticamente todos los subsecretarios que han venido. Lo han dicho senadores, lo dice
Harvard.
Esa es la emoción que me embarga. Hacer un alto, observar y abrazarnos por el trabajo hecho, respirar, agarrarnos de las manos y abrazar el trabajo por hacer.
Hoy día sin duda hemos crecido, en ilusiones, en certezas, en convicciones y en equipos.
Hoy día es un gran día, y estos grandes 100 nuevos líderes de Arica, me lo han permitido observar. A todos ustedes muchas gracias.
A todos quienes han participado en esta aventura de encumbrar Chile: Muchas Gracias.
A quienes ya no están, a quienes no están por un tiempo, a quienes siguen estando: Muchas Gracias.
A Usted
Senador Flores. A Ti Fernando: Muchas Gracias por la oportunidad de trabajar en torno a la visión que tienes de nuestra Región. Muchas Gracias por las enseñanzas que me has entregado. Muchas Gracias por trabajar en el silencio. Gracias por tu enorme bondad.
Seguiremos avanzando.
Por Felipe Contreras Haye