Hace 4 años, con bajísimo presupuesto
Jimmy Wales , fundó la enciclopedia libre más grande del mundo:
Wikipedia, la cual es mucho más que una enciclopedia donde se busca información y es justamente de ello sobre lo que quiero hablar. (Ojo con el computador de Jimmy Wales, Lo reconocen ?)
La Wikipedia es una enciclopedia donde los colabaradores somos nosotros, los ciudadanos del mundo y si uno de nosotros se registra puede editar la noticia y la información de Arica, de Chile, o del tema que se nos ocurra y donde queramos hacer nuestra colaboración. Cada uno de nosotros es un genio que escribe una enciclopedia, eso debe estar retumbando a los eruditos de la Real Academia de la Lengua Española. La realidad estrictamente verdadera empieza a volverse difusa y pareciera ser que las opiniones consensuadas empiezan a agarrar mucha fuerza, la gente que trabaja en Turismo en Chile u otra parte del mundo coicidirá conmigo en el análisis, y el mismismo Señor
Muga también. A la enciclopedia con nosotros como grandes eruditos, debemos sumarle los programas gratuitos de fotografía como
Flickr, y recientemente a los Blogs, y al Periodismo Participativo,
donde hay varios ejemplos, hacen que nuestro pasar por el mundo sufra una trasformación; de ser consumidores pasivos a actores relevantes. Lo anterior con el cambio de ánimo que ello produce por las posibilidades que se nos empiezan a presentar. Hoy día somos capaces de ser protagonistas de nuestras ciudades, de nuestros países y del mundo. El Mundo está al alcance de un
click, y un BLOG es una fiel garantía de ello. Debemos aprender a mirar esto rapidamente porque se nos hace urgente como país aprender a construir relaciones globales que el mundo hoy nos exige y que Internet y la Red hace posible. Los Blogs, como dijo un
amigo cumple con la promesa de Internet, que todos podríamos existir en la RED. Quien piense que estoy hablando de tecnología no ha entendido el fenómeno asociado a la participación. Un mundo donde empezamos a colaborar unos con otros y otros con unos, sin necesariamente conocernos, sino con la única y simple regla de ser parte de un nosotros más grande.