kubrickheader.jpg

Rabia, Pasión y Compromiso

Enviado por Felipe Contreras el 10/12/2010 a las 04:24 PM

Tuve la oportunidad de estar con Felipe Cubillos el día Martes. cubillos.jpg

Vi un hombre sencillo, humilde, agitado e hiperkinético. Intenté conversarle de su experiencia en el mar, pero ni hubo chance, si bien se le nota su amor y respeto al mar, hoy su corazón se mueve por otros lugares. La pobreza, la diferencia brutal (dichos con sus palabras) que tenemos en Chile, la facilidad que algunos tenemos para llegar a redes y la imposibilidad que otros tienen de hacer conexiones es simplemente inaceptable.

Hablamos de Pymes, de emprendedores, de oportunidades y desafíos de Chile.

Lo vi apasionado con su actual emprendimiento, hoy lo leí y leí la rabia que le produce el comprometerse con la pasión que hoy mueve su alma: LA INEQUIDAD Y LA INJUSTICIA. 

Hoy leí su columna y me sentí plenamente identificado. Rabia e impotencia.

Comparto su visión. Un estado ineficiente es un estado inmoral.

Les dejo la columna.

Pd: Si puede ayudenos a gritarla...

 

Un Estado ineficiente es un Estado inmoral

Escribo esta columna, lo confieso, desde la rabia, desde la impotencia, desde la decepción. Han muerto 81 presos en la cárcel de San Miguel. Veo la desesperación de las familias, la resignación, la entrega; veo la vergüenza de una sociedad injusta, de mentira, que ha escondido por tantos años la verdadera realidad de lo que somos.

Y pensar que todos aquellos que esperan que el Estado -esa entelequia que poco a poco fuimos transformando en un monstruo grande que pisa fuerte- nos cuide, ahora es responsable de todas esas muertes; es que irrita el maltrato, sobre todo a los chilenos más humildes.

Veo a la clase política, proponiendo que hay que hacer nuevas cárceles, nuevos sistemas alternativos de cumplimiento de penas, ideas geniales, como si recién vinieran llegando a este país, desde Marte.

Es que ¿dónde estuvieron, qué hicieron, por qué no lo hicieron?

Es que el drama de la política carcelaria chilena no es ni más ni menos que la punta del iceberg de cómo no hemos sido capaces de integrar a miles de chilenos, crear una sociedad de oportunidades y rescatar a los más humildes.

Un Estado con un presupuesto de US$ 54 mil millones, que tenga todos los servicios que presta en paupérrimas condiciones, es un Estado inmoral. Y son más inmorales los corruptos, los que usaron el Estado para sus propios beneficios, y espero que ahora sientan, al menos, algo de remordimiento.

Es urgente reformar a la brevedad el Estado chileno. Antes pensaba que era tan sólo una razón de construir una sociedad más sana y feliz; ahora, después del incendio de la cárcel de San Miguel, se ha transformado en una razón de vida o muerte.

El Estado chileno se comporta como un monopolio no regulado y es por esto que tenemos el desafío de transformarlo en un ejemplo de virtud y de eficiencia. En un mundo de libertades, cuando una empresa no presta un buen servicio, somos libres de cambiarnos y elegir a su competidor. Los humildes de este país, que son los que reciben servicios del Estado, no pueden elegir. Por eso son inmorales los monopolios ineficientes.

Ahora, más que nunca, hay que entender que el servicio público es una tarea a la cual se va a servir y deben estar los mejores, los más virtuosos, los más eficientes. Ya no hay espacio para los que fueron a servirse del Estado o no trabajaron lo suficiente para resolver los problemas más urgentes de la sociedad. Al final del día, los que entran al servicio público lo hacen voluntariamente, y los que votamos en cada elección popular les entregamos a ellos el mandato de que lo hagan bien. Que lo hagan excelente.

Tenemos que crear la cultura de la responsabilidad pública y tanto los que roban al Estado como los ineficientes, cuyas acciones o inacciones redundan en delitos, deben también terminar tras las rejas... Sí, esas mismas rejas que no pudieron abrirse cuando las llamas quemaban a 81 compatriotas.

Soy un convencido que el día que un corrupto termine en la cárcel de San Miguel, ese día se acabó la corrupción y podremos empezar a construir un Estado eficiente y virtuoso.

Esperemos que esta vez, al menos, los responsables de años de ineficiencia carcelaria pongan la cara, como asimismo los responsables de todas las ineficiencias estatales, transporte público, salud pública, educación pública.

En un año cargado de dramas, como pocos en la historia de nuestro país, es quizás la oportunidad para que la clase política haga lo que tiene que hacer, con grandeza y sin mezquindades y entienda que el Estado chileno ya no da para más.

Lo más probable que esta columna sea un grito en la alta mar y quizás nadie lo escuche... Quizás por lo mismo lo grito fuerte, con toda mi energía, con toda mi impotencia. Y si alguien lo escucha, que se lo cuente a otro y así armemos una cadena que haga entender a los políticos que están al debe, muy al debe, con los ciudadanos de este lindo país, sobre todo con los más humildes.

 

 

Publicidad por Bligoo.com

Los comentarios anónimos son borrados.Saludos.

Enviado por Gonzalo Valenzuela el 31/03/2011 a las 09:37 PM
Gonzalo Valenzuela

Los comentarios anónimos son borrados.

Saludos.


Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS

Felipe Contreras Haye

Felipe

RSS

Comentarios recientes

Nuevo blidget

gobierno.gif

link_03.gif

link_02.gif

link_04.gif

link_07.gif

link_05.gif

link_06.gif

link_01.gif

link_09.gif

link_08.gif

MOF_5.gif