
Joaquín Lavín el año 1999 representó para muchos una esperanza, su frase "VIVA EL CAMBIO" hablaba de -valga la redundancia- un cambio en el país, esto era independiente de si nos gustara o no. Veíamos un Joaquín que era capaz de articular esperanzas (populistas por lo demás, pero esperanza para muchos al fin).
Un Joaquín alegre, con energía, joven, decidido.
Dijo frases (extrañas) que llegaron mucho a Chile y que nos hicieron pensar. (Para un lado, para el otro y para los sin lado definido)
En lo particular nunca entendí la frase de: "YO NO SOY POLÍTICO".
Me preguntaba:
Cómo una persona que es candidato a Presidente de la República no va a ser político ?
A lo anterior le sumaba el ser además el único abanderado de uno de los dos grupos políticos influyentes de Chile.
Hablando con un taxista hace un par de semanas me confesaba que a él no le gustaba la política, pero que antes le creía a Joaquín. Me dijo: ???Yo tengo claros mis principios y jamás votaría por la Derecha??? . En ese minuto entendí lo que había hecho Joaquín: se había desdoblado, el taxista no lo asociaba con la Derecha. Acto seguido me dijo que ya no le creía. Que se había dado cuenta en sus acciones quien realmente era.
Pese a ello Joaquín representó para él mismo, para la Derecha, para la UDI, para muchos chilenos una esperanza.
Hoy día vemos un Joaquín triste, dice que no le importan las encuestas, pese a que cuando se enfrentó a Ricardo Lagos, nos decía a todos nosotros: "Miren las encuestas".
Es cierto la gente cambia, pero ese giro en los argumentos lo encuentro poco serio y poco digno para mi País.
Hoy Joaquín no representa una esperanza.

Joaquín hoy está triste, miren su cara, miren su cuerpo, miren su ánimo. ALAS PARA VOLAR no es lo mismo que VIVA EL CAMBIO, y no por las frases sino por el hombre que las representa.
Los chilenos estamos aprendiendo a mirar y a estar en un mundo global.
Ciertamente no es Don Joaquín quien nos alumbrá y mostrará ese camino. No queremos un presidente que su pega sea sólo arreglar hoyos en las calles, para eso están nuestros alcaldes.
Necesitamos un
Presidente que; como Rodrigo de Triana nos avisa y mantiene alerta del mundo que se viene y que a la vez como un buen preparador físico, nos ponga ritmo a los chilenos, para saber danzar en el concierto de las naciones en un mundo, global, cambiate e incierto, sin perder nuestra escencia: EL SER CHILENOS.
Felipe Contreras Haye